Artículos de ByC Capacitación

En el HiperLibertad un “Ejemplo” de Servicio al Cliente

Había decidido cambiar mi heladera, la que tenía ya estaba algo deteriorada y no contaba con freezer, algo sumamente necesario por estos tiempos. También había decidido buscar precios y debido a la amplia oferta en el mercado quería decidir por una “provechoso para mis necesidades” y a la vez, a un “precio conveniente”.
Un familiar me comunica que había encontrado lo que yo estaba buscando en el Hipermercado Libertad de Barrio Gral Paz, una “heladera” más grande de lo que pensaba pero a un precio de “liquidación” debido a que tenía un raspón en la puerta, que a decir verdad casi no se notaba. Allá fui y, luego de corroborar el dato, decidí comprarla a crédito.
Fue entonces, que comenzó un proceso que resultó “largo”
(entré al Hiper a las 11,30am y me retiré a las 16pm) y “engorroso” (ya que hubo idas y vueltas con el pago debido a que el precio de “liquidación” no estaba cargado en el sistema). Llevó casi tres horas de espera hasta concretar las modificaciones  y otras tantas hasta conseguir las autorizaciones correspondientes que se deben realizar en las tarjetas de crédito por el monto de la compra.
En determinado momento del proceso, me sorprendí de la calma con la que me había tomado todas estas demoras e inconvenientes y me pregunté a qué se debía tal calma, pues como clienta esperaba entrar, concretar la compra y salir como mucho en media hora. La respuesta fue el sentirme “contenida” como clienta por uno de los empleados de Hiper Libertad: Gastón Armatti.
No sé en qué momento, Gastón se acercó a la caja en donde estábamos comenzando el proceso que concretaba el pago de mi heladera y, comprobando las dificultades que había, se involucró de tal modo que al finalizar la compra quedé sorprendida.
Entonces le agradecí el haber sentido que, a pesar de los inconvenientes y de la voluntad interrumpida de diferentes personas que se fueron haciendo cargo rotativamente del tema con muy buena voluntad y quizás con menos vocación de servicio que Gastón, él se mantuvo en el tema de principio a fin.
El sentir que, aunque sea una persona del centro de compras estaba al tanto de las dificultades y se mantenía alerta y atento de principio a fin, que se hacía cargo de corroborar que las modificaciones necesarias para poder recibir mi factura de compra se efectuaran, que facilitaba los llamados necesarios a las tarjetas para pedir la correspondiente autorización, que incluso preguntaba a otros sus dudas y me aconsejaba cómo efectuar el proceso de pago, me hizo sentir contenida, tranquila y muy bien atendida.
Estoy segura de que Gastón tiene vocación de Servicio al Cliente, pues manifestó en todo momento actitudes de servicio que solemos enseñar en nuestros cursos sobre el tema y que detallo a continuación:

1. MENTALIDAD DE “EL CLIENTE ES PRIMERO”.-

Pone ante todo las necesidades del cliente.

Se asegura de que todas estas necesidades sean cubiertas.

Se “desprende” de sí mismo,  para lograr la satisfacción del cliente.

2. ACTITUD POSITIVA.-

Demuestra entusiasmo.

Tiene actitud de “Sí se puede”.

Sabe manejar los problemas.

3. PROFESIONALISMO.-

Busca estar tan preparado como sea posible en cuestiones relacionadas con su trabajo, para servir a los clientes.

Si no tiene algún conocimiento, sabe a quién recurrir y está dispuesto a solicitar su ayuda.

4. DISPONIBILIDAD.-

Resuelve problemas.

Sugiere alternativas.

Cuando es apropiado, es flexible con las reglas para resolver o evitar problemas.

5. CONFIABILIDAD.-

Se toma el tiempo necesario para hacer el trabajo correctamente.

Muestra su confiabilidad.

Hace lo que es mejor y no lo que es más fácil.

A Gastón nuevamente gracias por haber permanecido a mi lado y felicitaciones al Hiperlibertad, por contar con un empleado  que es un “Ejemplo” de Servicio al Cliente

Compártelo!

Deje su comentario